Cansancio, estrés, rutina, obligaciones, deberes y un sinfín de sucesos similares es lo que suele presentarse al momento en que el fin llega a su inicio. Vale decir, solemos estar cabizbajos, ya sea por el abatimiento natural del fin de un ciclo o por la preocupación del '¿cómo llegaremos?', adicionalmente.
Es evidente que el hecho de que una persona asuma estar asustada o al menos preocupada por cómo recibirá el fin de ciclo es porque en verdad le interesa. Ahora bien, ¿es normal preocuparse de algo sólo cuando ya no se sabe qué hacer?, es que a caso ¿está bien preocupase por algo de lo cual, inicialmente, no se tomó en cuenta? ¿es, entonces, necesaria tan súbita aprensión?. Quizá la respuesta más elocuente y rauda que pudiere venirse a la mente es 'preocúpate de lo que te preocupa'; es patéticamente lógico, sin embargo, muchas veces necesitamos (ojo con el carácter de necesario), una suerte de presión adicional a un determinado asunto para poder cumplirlo a cabalidad, pero ¿qué hacer cuando ya te das cuenta de que es demasiado tarde?. Es entonces cuando me pregunto si en verdad 'eso' era tan importante; aunque desde el momento en que comienza a preocupar la no realización de dicho asunto, es porque no era tan indiferente, después de todo.
Otro tema importante, también concerniente a la toma de decisiones, es, justamente, saber qué opción elegir.
Es cierto que muchas veces se presentan innumerables alternativas en el quehacer diario, las cuales, en algunas ocasiones, son absolutamente necesarias e incluso se llega a agradecer su presencia; sin embargo, existen otras muchas veces en que esta baraja de oportunidades es tan amplia, que sólo retrasa el proceso, pues no se sabe qué elección realizar. Ahora bien, lo anterior denota una clara inexactitud en lo que de verdad se quiere, entonces, quizá no es tan necesaria la toma de decisión. Pero, ¿qué pasa cuando esa amplia gama de oportunidades difusa se trata de tu futuro? ¿es, a caso, una opción dejar todo y empezar desde cero? y, si así fuere ¿qué pasaría con las represalias?. Tal vez cuando se decide dejar todo atrás y recomenzar algo, no es tan importante el costo de algunas cosas por otras; quizás todo lo nuevo es mejor que la nada anterior, pero, entonces ¿cómo construir un futuro sin un pasado muy presente?.
®
Es evidente que el hecho de que una persona asuma estar asustada o al menos preocupada por cómo recibirá el fin de ciclo es porque en verdad le interesa. Ahora bien, ¿es normal preocuparse de algo sólo cuando ya no se sabe qué hacer?, es que a caso ¿está bien preocupase por algo de lo cual, inicialmente, no se tomó en cuenta? ¿es, entonces, necesaria tan súbita aprensión?. Quizá la respuesta más elocuente y rauda que pudiere venirse a la mente es 'preocúpate de lo que te preocupa'; es patéticamente lógico, sin embargo, muchas veces necesitamos (ojo con el carácter de necesario), una suerte de presión adicional a un determinado asunto para poder cumplirlo a cabalidad, pero ¿qué hacer cuando ya te das cuenta de que es demasiado tarde?. Es entonces cuando me pregunto si en verdad 'eso' era tan importante; aunque desde el momento en que comienza a preocupar la no realización de dicho asunto, es porque no era tan indiferente, después de todo.
Otro tema importante, también concerniente a la toma de decisiones, es, justamente, saber qué opción elegir.
Es cierto que muchas veces se presentan innumerables alternativas en el quehacer diario, las cuales, en algunas ocasiones, son absolutamente necesarias e incluso se llega a agradecer su presencia; sin embargo, existen otras muchas veces en que esta baraja de oportunidades es tan amplia, que sólo retrasa el proceso, pues no se sabe qué elección realizar. Ahora bien, lo anterior denota una clara inexactitud en lo que de verdad se quiere, entonces, quizá no es tan necesaria la toma de decisión. Pero, ¿qué pasa cuando esa amplia gama de oportunidades difusa se trata de tu futuro? ¿es, a caso, una opción dejar todo y empezar desde cero? y, si así fuere ¿qué pasaría con las represalias?. Tal vez cuando se decide dejar todo atrás y recomenzar algo, no es tan importante el costo de algunas cosas por otras; quizás todo lo nuevo es mejor que la nada anterior, pero, entonces ¿cómo construir un futuro sin un pasado muy presente?.
®