lunes, 26 de mayo de 2008

C'est la vie...


No sé si sea una cuestión meramente somática o ya traspasa los límites del masoquismo personalizado, pero en ocasiones solemos autoflagelarnos por ciertos temas que, definitivamente nos hacen zucumbir con el solo hecho de pensar en ellos siquiera. Hechos como las expectativas por las nubes o simplemente esperar de otros lo que nosotros haríamos en su lugar, nos hacen caer al más mínimo indicio de contradecir nuestras más recónditas intenciones. ¿Es acaso necesario ilusionarnos para evitar el sufrimiento? ¿Qué hay del sufrimiento que nos provocamos nosotros mismos al creer, erróneamente, que estamos haciendo lo correcto? ¿Qué hay cuando el sufrimiento está a cargo de quienes menos pensamos nos harían sufrir? ¿Por qué esperamos tanto de quienes, sabemos, no nos responderán como esperamos? ¿Será acaso una mera cuestión asociada al karma de cada quien? ¿Qué hay de aquel karma que nos atormenta cada vez que tomamos una simple decisión?...

A veces creo que no es necesario pretender que otros superen mis propios niveles de intereses, pues es algo tan intrínseco a mí, algo tan mío, que siento es una pérdida de tiempo esperar que otros lleven a cabo mis acciones; de hecho, nunca he pretendido formar parte de la masa; es más, siempre he huido de eso, siempre he preferido pasar inadvertido antes que pasar como uno más del montón y no es por un tema de ego ni mucho menos, simplemente, es por una cuestión de valoración personal, quizá una suerte de auto-ayuda que me es útil para saber y concientizarme que por mí mismo puedo hacer lo mismo (y tal vez, mucho más), que si otros lo hicieran por mí.

2 comentarios:

LadyPlacebo dijo...

Me agrada saber que no soy la unica en ver las cosas de aquel modo...cuantos problemas no me ha traido la vida por simplemente ilusionarme que alguien mas actuara como yo espero o simplemento como yo lo haria... a veces suelo acaparar muchas responsabilidades...a veces subestimo a la gente...no lo se... solo por el temor a la equivocacion de mis juicios...o mas bien prejuicios...

A ratos solo pienso que yo soy el pez fuera del agua... a ratos solo me siento muy distinta...camino pausadamente entre una urbe desenfrenada....suelo sentir la respiracion de todo aquel que pasa por mi al rededor...suelo bailar con ella... y sin embargo hace unos años entendi lo que era ser parte de esta urbe... siempre rehuce a ser como ellos...pero ahora mas adulta...entiendo y asumo que soy diferente y sin embargo disfruto interactuar con el resto...me enamoro de las diferencias... ya no siento discriminacion sino aceptacion de una parte mia...ya que de la otra jamas dejare que sea de una masa...sino de un grupo selecto...pocos saben quien soy yo...pero no porque no se los permita...sino mas bien porque ellos decidieron no invertir tiempo en conocerme... por eso me siento distinta...pero no a un nivel distinto...sino que mas bien en universos paralelos....

Anónimo dijo...

C´est la vie...talves esperar la tan ansiada aceptación de aquellas personas que pensamos, son quienes menos nos harían sufrir...pero finalmente, son quienes nos dan los mas poderosos golpes, quienes entierran más profundo la daga...
En verdad, no se que decir...pero este es el segundo texto que ya te inspiro...debería buscar pega en el reino de las maravillas, habra algun anuncio que diga " Se busca musa para textos reflexivos, angustiantes y para notas de suicidas"

un beso...