martes, 3 de junio de 2008

Почему такой счастливый?


¿Por qué tan feliz?...


No sé si la felicidad sea perenne, pero en ocasiones siento que cuando llega, lo hace para quedarse. De hecho, cuando me pasan cosas tristes, suelo atribuirlo a un estado diferente de felicidad, quizá el "lado b" de ésta, aquella arista que te deja una moraleja o una experiencia de vida que me sirve como un comodín para futuras situaciones similares. Yo veo a la felicidad como una cuestión netamente sicológica, luego, dependerá de nosotros mismos activar la glándula que proporcione la cantidad de endorfina necesaria para activar nuestro sistema interno de dicha y júbilo. Dicho sea lo anterior, creo y afirmo, que si nos sintiéramos bien por dentro, inexorablemente nos sentiremos bien por fuera, pues no existe ninguna pastilla mágica que nos reviva para el resto de nuestra vida. Ni el éxtasis, ni cualquier polivitamínico celestial será capaz de curar las heridas por falta de felicidad... a lo más te sacan de tu realidad, lo que, bajo mi planteamiento de felicidad sicológica, no es recomendado ni siquiera en los casos más trágicos, pues sostengo que los seres humanos estamos dotados de una capacidad impresionante de controlar situaciones; entonces, si consumiéramos cualquier "píldora de la felicidad", nos estaríamos engañando a nosotros mismos; lo peor es que, engañándonos sólo conseguiremos futuros engaños y futuras vidas artificiales, creadas por la desesperación de querer sentirnos felices.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gutoh!

no se si habrán pildoras de la felicidad...
pero por lo menos algunas procuran mantenerte con los pies en venus...si las mezclas con algun copete...

cuando las personas perdemos la felicidad, no tenemos ora opción que buscarla nuevamente...

y no están en un frasco de pastillas...