lunes, 31 de marzo de 2008

Birth


A cinco minutos de haber nacido.

A cinco minutos de haber vivido.

A cinco minutos de haber sido persona.

A cinco minutos de haber tenido derecho a nombre.

A cinco minutos de haber terminado un ciclo.

A cinco minutos de haber, recién, comenzado con un ciclo.

A cinco minutos de haber dejado de nadar.

A cinco minutos de haber tenido mi primer llanto.

A cinco minutos de haber sufrido y hecho sufrir.

A cinco minutos de haber conocido a mis padres.

A cinco minutos de haber estado en la inmaculada protección.

A cinco minutos de haber pertenecido a un cuerpo ajeno al mío.

A cinco minutos de haber pertenecido a un cuerpo más seguro que el mío.



... Y ya van veintiún años de aquellos últimos cinco minutos.


®.

domingo, 30 de marzo de 2008

Thought...less?



Ruido. Mucho ruido. Tanto, que me es difícil saber lo que dice. Tan difícil, que llego a obviarlo y hacerlo parte de la cotidianeidad. Tan cotidiano, que ya no me extraña. Tan poco extraño, que es extraño cuando no está. Tan ausente, pero tan presente a la vez. Tan efímero, pero tan indispensable, por cierto. Inexorablemente abrumador. Insoportablemente necesario. Tediosamente ininteligible.


Quizás, y sólo quizá, entender lo que dice aquel ruido sin sonido es lo que podría, eventualmente, evitar o llevar a concretar un sinfín de actos... tantos, que tal vez, y sólo tal vez, sea innecesario escuchar la desgarrante declaración silenciosa.



®.

sábado, 29 de marzo de 2008

Self destruction or self help?


Gestos, actitudes, expresiones, actos, omisiones...

En ocasiones sentimos que todo marcha a la perfección o, al menos, como quisiéramos que marchase. Sin embargo, depronto caemos en la terrible certeza de que todo aquello que nos rodea no es más que una quimera; una burda y absurda contradicción mundana de nuestro particular proceder. Quizás tenga que ver con tema de expectativas o, incluso, de perspectivas. Lo de la izquierda, en algún momento pertenecerá al grupo de la derecha, y no hablo precisamente de orientaciones políticas, sino, más bien, a la tediosa pero cierta, Teoría de la Relatividad. A veces nos sentimos tan seguros de nuestras inseguridades, que las damos por validadas apenas se hacen presente, sin tener siquiera un previo "control de calidad"; llegamos y las marcamos como acertadas. Aunque, también abordando teorías físicas, todo caerá por su propio peso verticalmente al centro de la tierra; aunque, por supuesto, es sólo una imagen retórica de los que pudieren llegar a ser nuestros errores.

Otro punto de nuestra subjetividad realista, es el hecho de dar por sentadas las bases de nuestra eventual dilapidación, pues a menudo solemos acribillarnos por nuestros errores reincidentes, los cuales, en algún momento de nuestras vidas prometimos por estas mismas, no volver a cometerlos. Sin embargo y, matemáticamente hablando, el orden de los factores no altera el producto, por cuanto se refiere a que ante el más mínimo indicio de "reincidencia-suicida", sin importar cómo ni en qué cantidad suceden los acontecimientos, terminamos cayendo en el círculo vicioso de volver a ser lo que algún día negamos ser.

A pesar de todo lo anterior, todos, sin excepción, merecemos volver a intentarlo, quizá no de la misma manera ni con las mismas personas, pero sí debemos darnos el terrorífico placer de tentar al destino y, por qué no, al miedo de no querer volver a intentarlo.


®.

viernes, 21 de marzo de 2008

My newest old side


La vida es un constante cuestionamiento: ¿qué comeré hoy?, ¿haré lo que tengo que hacer o lo dejo para mañana?, ¿té o café?. Y así, un sinfín de dudas cotidianamente asumidas. Lo cierto es que existen interrogantes que nos llegan a poner en aprietos al momento de responder un argumento sólido. Preguntas que, por cierto, estamos 100% seguros de sus respuestas, pero que no sabemos más allá de lo que tenemos que saber.

Quizá no sea la fecha idónea para darme cuenta, al fin, que mi religión es una y no otra. Aun cuando siempre he sabido que no creo en nada religioso, no sabía que mi percepción espiritual tenía un nombre, pues hasta hoy yo me definía como un agnóstico más; sin embargo, indagando por algunos resquicios cibernéticos, me enteré de que no soy agnóstico acecas, sino, más bien, agnóstico apático (también conocidos por la doctrina del Apateísmo, los cuales no le atribuyen ningún grado de importancia a la existencia o no de deidades, pues las encuentran irrelevantes para la vida). El punto es que ya no me cuestionaré más mi religiosidad (o anti-religiosidad), pues ahora sé que mi pensamiento y mi forma de vida son mucho más que una simple interrogante y mucho más que una vapuleada y malograda herejía mal fundada.





®.

lunes, 10 de marzo de 2008

Blinded by you... ?


"... I found a place so safe, not a single tear. The first time in my life and now it's so clear. Feel calm, I belong, I'm so happy here. It's so strong and now I let myself be sincere..."

¿Cuán real puede llegar a ser dicho estado? ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar por lo que deseamos? ¿Cómo saber si, más allá de un mero deseo, se esconde una burda obsesión?.

Palabras clamando ser oídas; personas siendo obviadas; obviedades quedando al descubierto; y un ignorado descubierto... ¿Cómo poder ver cuando no queremos?.

®.

viernes, 7 de marzo de 2008

Como la primera vez




Como la primera vez que te despertó el olor a las tostadas.



Como la primera vez que la lluvia irrumpió en tu descanso.



Como la primera vez que oliste tierra húmeda.



Como la primera vez que un copo de nieve se derritió en tu nariz.



Como la primera vez que una tormenta se encontró sólo contigo.



Como la primera vez que esa persona te despertó con un café.



Como la primera vez que esa persona te abrazó.



Como la primera vez que esa persona te impregnó de su olor.



Como la primera vez que miraste a los ojos a esa persona.



Como la primera vez que esa persona te defendió sin que se lo pidieras.



Como la primera vez que viste su rostro en cada gota de lluvia.



Como la primera vez que el sol te arrebató el amor.





¿Quién dijo que las tormentas son malas?





®.

jueves, 6 de marzo de 2008

Hope...less?


¿Qué hay de la esperanza de terminar con la desesperanza? ¿Existe la esperanza después de la desesperanza?.

Innumerables veces, a lo largo de nuestra existencia, llevamos a cabo una sucesión de acontecimientos con el ímpetu de realizarlos a cabalidad. Sin embargo, y a consecuencia de lo anterior, no siempre se logran realizar tal y cual los habíamos, cabalmente, previsto. Qué sé yo, eventualidades o simples decisiones. Lo cierto es, que cuando algo no sale como lo habíamos estipulado, viene, ipso facto, un sentimiento de fracaso que no lo logramos internalizar de buena manera hasta que nos damos cuenta de las reales consecuencias que conllevaron a la no-realización de un acto. No obstante, siempre estará la secreta esperanza que será capaz de mover Everests de desesperanza y reaparecer (y, por qué no, aparecer por vez primera), la esperanza y la confianza de seguir adelante y entender que, si en la vida te caes 10 veces, deberás tener la fuerza para poder pararte otras once.



®.

miércoles, 5 de marzo de 2008

The last goodbye





¿Cuántas veces hemos sentido temor de dar el primer paso para cortar todo de raíz?, ¿Cuántas veces nos cuestionamos ese paso antes de darlo?, ¿Cuántos últimos pasos hemos dado en nuestra vida?. Sin embargo, y a pesar de todas las interrogantes anteriores ¿Cómo estaríamos ahora, si hubiéremos decidido no dar el último paso?. Quizás estaríamos considerablemente mejor o tal vez ni siquiera nos alcanzaría para poder razonar.

¿Somos, los Seres Humanos, los únicos animales que tropezamos dos veces con la misma piedra? ¿O sólo somos los únicos animales que sobreviven a un choque con una piedra de su mismo tamaño?. Lo cierto es que nuestra vida, independiente del tipo que sea, nunca estará exenta de fe de erratas, las cuales actúan como catalizador de posteriores "eventualidades". ¿Qué hacer, entonces, cuando el masoquismo se apodera de nuestro filtro anti-estupideces?.

Definitivamente existen hechos que podemos controlar. El problema radica en la simple, pero tan compleja, decisión de ponerle término a lo que alguna vez supo a dulce y a miel, pero que en la actualidad nos tiene al borde de la diabetes crónica.

®.

martes, 4 de marzo de 2008

Polos adversos


Media naranja, polos opuestos, ferhormonas. ¿Alguien habla de amor por estos días o simplemente lo que nos pasa es una mera respuesta biológica a una inicial reacción química?.

A veces nuestros sentimientos nos dejan sin sentir el más mínimo impulso nervioso o choque eléctrico que se lleva a cabo en nuestro cerebro y da rienda suelta a todas aquellas pasiones desenfrenadas. ¿Qué hacer cuando estamos en frente de nuestra eventual "media naranja"? ¿Qué hacer cuando nuestra partícula opuesta no resulta ser tan opuesta? ¿Qué pasa si el "amor" nos llega en plena Guerra Mundial de hormonas?. A lo largo de nuestra historia solemos cometer grandes, medianos, pequeños e insignificantes errores; lo complejo es cuando vemos a nuestros sentimientos involucrados en todo esto. ¿Cómo evitar hacernos daño a nosotros mismos cuando se trata de elegir al protón o electrón adecuado?. En ocasiones, esto de la química y la mitad cítrica resulta ser una nula relación con la vida real ¿Qué pasa cuando los polos son exageradamente opuestos?. En lo que a mi opinión respecta, no creo sea cierto eso de "entre más opuestos, más se atraen", pues, si son tan opuestos ¿cómo pueden llegar a actuar con naturalidad?.



®.