
Ruido. Mucho ruido. Tanto, que me es difícil saber lo que dice. Tan difícil, que llego a obviarlo y hacerlo parte de la cotidianeidad. Tan cotidiano, que ya no me extraña. Tan poco extraño, que es extraño cuando no está. Tan ausente, pero tan presente a la vez. Tan efímero, pero tan indispensable, por cierto. Inexorablemente abrumador. Insoportablemente necesario. Tediosamente ininteligible.
Quizás, y sólo quizá, entender lo que dice aquel ruido sin sonido es lo que podría, eventualmente, evitar o llevar a concretar un sinfín de actos... tantos, que tal vez, y sólo tal vez, sea innecesario escuchar la desgarrante declaración silenciosa.
®.
1 comentario:
sabes kual es mi ruido?
mi kabeza.Esta mente ke no deja de hablarme y komplikarme y agotarme...tanto,ke ya me akostumbre a sentir esta sensacion ke me produce...este ruido ke no se deja eskuchar por otras personas...
buen blog...
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