martes, 4 de marzo de 2008

Polos adversos


Media naranja, polos opuestos, ferhormonas. ¿Alguien habla de amor por estos días o simplemente lo que nos pasa es una mera respuesta biológica a una inicial reacción química?.

A veces nuestros sentimientos nos dejan sin sentir el más mínimo impulso nervioso o choque eléctrico que se lleva a cabo en nuestro cerebro y da rienda suelta a todas aquellas pasiones desenfrenadas. ¿Qué hacer cuando estamos en frente de nuestra eventual "media naranja"? ¿Qué hacer cuando nuestra partícula opuesta no resulta ser tan opuesta? ¿Qué pasa si el "amor" nos llega en plena Guerra Mundial de hormonas?. A lo largo de nuestra historia solemos cometer grandes, medianos, pequeños e insignificantes errores; lo complejo es cuando vemos a nuestros sentimientos involucrados en todo esto. ¿Cómo evitar hacernos daño a nosotros mismos cuando se trata de elegir al protón o electrón adecuado?. En ocasiones, esto de la química y la mitad cítrica resulta ser una nula relación con la vida real ¿Qué pasa cuando los polos son exageradamente opuestos?. En lo que a mi opinión respecta, no creo sea cierto eso de "entre más opuestos, más se atraen", pues, si son tan opuestos ¿cómo pueden llegar a actuar con naturalidad?.



®.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que los demasiado opuestos se pueden atraer en la medida que estén dispuestos a respetarse... I mean, cuando uno de los dos es muy cerrado de mollera no resulta.

Saludos!

Anónimo dijo...

aqui se hace presente la naranja dejando un comentario, ay! estimado!, si supiera como tengo la cabeza, por aquel trocito de naranja, por aquel trocito promiscuo, winner, opuesto y apuesto trocito de naranja; es una sensacion tan agria y tan dulce a la vez, que me deja sin respuesta. Es pensar y no pensar, es sentir y no sentir, es ser un ave, que se encuentra atrapada, es la compañia en absoluta soledad...
gracias por ser la miel que endulza un poco a esta naranja...
kisses and hugs mi little boy!